Cencosud, el mayor operador minorista multinacional del cono sur, reportó ingresos por USD 4.565 millones en el primer trimestre de 2026, pero sus utilidades se desplomaron 19,2% en el mismo período. Detrás de esta cifra incómoda está la historia que define el comercio regional en estos años: una región atrapada entre presiones cambiarias, demanda débil y márgenes comprimidos.
La empresa chilena, que opera en Colombia, Perú, Argentina y Brasil, atribuyó el retroceso principalmente a efectos de tipo de cambio en Argentina. Pero esa es apenas la mitad del diagnóstico. Lo que Cencosud experimenta es lo que toda la cadena de valor regional sufre: cuando el dólar se fortalece (como ha ocurrido desde 2024), los pasivos en moneda extranjera se expanden, los costos de importación suben, y el consumidor local—que gana en moneda débil—retrae su demanda.
El dilema del retailer regional
Para empresas como Cencosud, que operan en múltiples países con monedas volátiles, el reto no es solo gerencial sino estructural. En Argentina, donde el peso ha perdido más del 40% de su valor real frente al dólar en los últimos 18 meses, el efecto es devastador: inventarios que costaban USD 100 hace un año ahora requieren pesos equivalentes a USD 140 para reponerlos. Eso comprime márgenes sin que el retailer pueda trasladar todo el costo al consumidor sin destruir volumen.
Colombia no está exenta de esta dinámica. Aunque el peso ha sido más estable que el argentino o el peruano, la volatilidad sigue siendo real. Las grandes cadenas de retail aquí—Éxito, D1, Carrefour—también reportan presión en márgenes operativos cuando el dólar sube. Y cuando Cencosud (que opera Jumbo y otras marcas en el país) ve caer sus utilidades consolidadas, es señal de que el problema es sistémico, no coyuntural.
Consumo débil, no solo cambio
Pero hay un segundo factor que el comunicado de Cencosud toca de refilón: el consumo regional está bajo. La inflación residual en varios países, las tasas de interés altas para contener esa inflación, y el desempleo persistente han erosionado el poder de compra. En Colombia, el desempleo urbano ronda el 11%, y aunque ha bajado desde máximos de 2023, sigue siendo un freno para el consumo de bienes discrecionales.
Cuando una empresa de retail tan diversificada geográficamente como Cencosud reporta caída de utilidades a pesar de crecer en ingresos nominales, es porque está vendiendo más volumen a precios más bajos o con márgenes más finos. Eso es el reflejo de un consumidor presionado.
Implicaciones para Colombia
Para el país, esto tiene tres lecturas. Primero, la salud del retail es un termómetro de la demanda interna. Si Cencosud se contrae, es probable que cadenas locales más pequeñas enfrenten presiones similares. Eso afecta empleo en comercio, que en Colombia representa cerca del 15% del empleo urbano.
Segundo, muestra por qué la estabilidad cambiaria importa. El Banco de la República ha mantenido tasas altas (actualmente en 10,5%) para anclar el peso. Esa política tiene costo en consumo, pero evita volatilidad extrema que destruiría márgenes de empresas como Cencosud. El trade-off es real: inflación controlada pero demanda débil.
Tercero, expone la vulnerabilidad de tener cadenas de valor tan dependientes de importaciones. Cuando el dólar sube, todo se encarece. Una estrategia de sustitución de importaciones o integración regional más profunda podría reducir esa exposición, pero requiere inversión en manufactura local que hoy es limitada.
¿Recuperación a la vista?
La pregunta es si esto es transitorio o estructural. Si el dólar se estabiliza y el consumo repunta (lo que podría ocurrir si la inflación sigue bajando y el Banco de la República baja tasas en 2026-2027), Cencosud podría recuperar márgenes. Pero si la volatilidad persiste o el consumo sigue débil, los retrocesos continuarán.
Para Colombia en particular, esto es un recordatorio de que el retail regional no es inmune a ciclos macroeconómicos. Y que una región con monedas débiles y volátiles siempre pagará un costo en eficiencia operativa que, al final, termina trasladándose al consumidor o al empleo.