EnergyNow, la compañía de soluciones energéticas, plantea un ambicioso plan: cubrir con paneles solares cerca de 2.000 buses en el país durante este año. Según Yoav Cohen, fundador y CEO, la apuesta trasciende lo operativo: Colombia sería la puerta para que la empresa escale en América Latina.
La propuesta llega en un momento en que el transporte público enfrenta presión simultánea por reducir costos y descarbonizar flota. Un bus equipado con paneles solares podría compensar parcialmente el consumo energético durante jornadas diurnas, lo que impactaría tanto en gasto operativo como en emisiones. El modelo, sin embargo, requiere coordinación con empresas de transporte, municipios y potencialmente subsidios o incentivos fiscales.
Lo que hace relevante esta noticia no es solo la cifra de buses, sino el posicionamiento geográfico que Cohen articula. Si EnergyNow logra validar operativamente en Colombia —un mercado con capacidad solar considerable y presión regulatoria creciente sobre transporte— la replicabilidad en Perú, Chile o México sería más rápida. Eso dependerá de cuánto logre negociar con operadores locales y de si las autoridades ambientales o de energía ofrecen marcos favorables.
La incógnita permanece: ¿existe demanda real de las empresas de transporte, o es una jugada de relaciones públicas para atraer inversión? La República no detalla si hay compromisos suscritos con operadores específicos. Sin eso, la cifra de 2.000 buses es aspiracional, no confirmada.
Para quien no siguió el hilo: Colombia importa energía de Perú y depende de hidroelectricidad vulnerable a sequías. Cualquier iniciativa que diversifique fuentes en transporte urbano tiene potencial político más allá del negocio puro.